Leyendas de terror cortas

Leyendas de terror cortas
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Leyendas de terror de La Llorona

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Muchas son las personas que dicen haberla visto o escuchado, se trata de una mujer muy hermosa, delgada y alta que viste de blanco; dicen que ronda cerca de los ríos y lagos, va penando por las almas de sus hijos, y buscando almas nuevas para suplantarlos. Un lamento de dolor inconsolable se escucha incesantemente ¡ay mis hijos!

En la Ciudad de México, conformada por barrios, en el siglo XVI existía una mujer muy guapa que tenía dos hermosos hijos con un Español, un día haciendo las labores comunes de casa, se dio cuenta que la ropa de su marido otra vez tenía un perfume distinto, desconcertada se veía en la necesidad de saber que pasaba, lo siguió a la mañana siguiente, se dio cuenta que tenía otra familia, que vivían con muchos lujos y que ella solo era la otra “familia”.

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Vivían humildemente en un barrio cercano a Xochimilco, donde la joven regreso desconsolada, no podía creer que había vivido engañada todo este tiempo, todo lo que sentía por su “esposo” era rencor, así que lo único en lo que pensó, cegada por la venganza, fue quitarle lo que más quería, sus preciosos hijos.

Así que los llevo en la madrugada al río y sin decir una palabra los comenzó a hundir dentro de este, hasta que los dejo sin vida, unos pequeños inocentes, rápidamente se dio cuenta del error que acababa de cometer, y sin pensarlo dos veces se quitó la vida para encontrar a sus pequeños, una decisión que hasta hoy la tiene penando por las noches en búsqueda de sus almas para poder liberarlas y que encuentren la paz.

Se dice que el alma de la llorona sigue en busca de sus pequeños en la Ciudad de México, condenada a vagar por las noches, en las calles quedándose por siempre en la tierra por sus acciones. No volverá a verlos ya que ellos al ser almas inocentes, fueron ángeles que ascendieron al cielo.

Por eso los niños no deben salir de noche, o la llorona puede arrebatarles su alma, pensando que es la de sus hijos.

Las leyendas de terror del Chupacabras

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Cuenta la leyenda, que el Chupacabras es una criatura nocturna, tétrica y de una apariencia desagradable, del tamaño de un osezno, pero con el cuerpo cubierto de espinas y una posición erguida humanoide.

Este espécimen no se limita a un solo país, sino que ha sido avistado en un gran número de ubicaciones a nivel mundial, hasta la fecha siguen sin encontrarse restos de este animal que puedan recabar pruebas de su existencia como especie.

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Los ataques del Chupacabras comenzaron a reportarse en 1995, después de que más de ocho ovejas fuesen encontradas muertas en Puerto Rico, y otras áreas de Estados Unidos, estados fronterizos de México y lugares muy deshabitados, en todos los casos fueron víctimas de un ataque sin precedentes, todos los cadáveres tenían agujeros por los que se les había extraído toda su sangre.

No se sabe si se trata del Chupacabras, o de otra criatura que pudiera estarse encubriendo con este mito.

La leyenda de La Nahuala

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Es una leyenda tradicional mexicana, se acostumbra contarse pocos días antes de la llegada del Día de Muertos, ya que le da un misticismo más profundo. Esta historia tiene tiempo en los últimos años de la Nueva España, la colonia instaurada en México.

Hace muchos años, por el año 1807, en la ciudad de Puebla vivía un niño de 9 años, se llamaba Leonardo San Juan, nunca se separaba de su hermano mayor, Fernando. Ambos vivían con su Abuela quienes se encargaba de cuidarlos. Cada noche, su hermano mayor Fernando le contaba varias historias de terror, pero hubo una en especial, que le causo un asombro en particular.

Aquella noche, Fernando le contó, que, en una vieja casona, existía el espíritu de una terrible bruja conocida como la Nahuala, porque tenía la habilidad de cambiar de forma, a distintos animales.

El ente maligno de la Nahuala poseía dos almas como prisioneras, eran un par de niñas que capturo desde mediados del siglo XVIII, y estaba aún buscando más almas, se dice que de ellas obtenía lo necesario para realizar sus hechizos y magia negra, por eso siempre está en busca de otra alma incauta para devorar y obtener el poder de erradicar a todos los aldeanos del pueblo que se metan con ella.

Justo 3 días después de que Leonardo escuchara la historia, su hermano desapareció, decidido a encontrarlo, el pequeño Leonardo salió a buscarlo en el lugar que pensaba, la casona de la Nahuala, ya que el siempre pasaba por ahí en su ruta camino a casa. Dejando sus temores atrás, se decidió a entrar a la casona, su abuela lo acompañaba, no permitiría que se llevaran a su nieto para la clase de cosas que hacía la Nahuala.

La Bruja tenía una gran cantidad de acertijos y trampas, para pasar entre cada cuarto, tuvieron que resolverlos entre los dos, pasaron paredes que se achicaban, escaleras que se les caían los escalones, fantasmas horribles y objetos volaban hacia ellos todo el tiempo, animales feroces y voces espeluznantes que resonaban por dentro de las paredes, lograr pasar con astucia, cada una de las pruebas que la Nahuala tenía en su casona.

Llegaron a la azotea donde estaba a punto de sacrificar el alma de Fernando, pero justo a tiempo la abuela lanzó agua bendita a los espíritus y comenzó a rezar por su alma, para que encontraran la luz, por lo que de inmediato desaparecieron del lugar, aunque no se sabe si encontraron la luz, o aún siguen vagando en la búsqueda de otra alma incauta para recuperar su fuerza y completar su plan.

Actualmente en la ciudad de Puebla aún puede visitarse la calle con el nombre de “La Nahuala” que se ubica justo donde la vieja casona tenía lugar, se dice que ahí vivieron muchas personas con poderes de nahuales, con la capacidad de convertirse en animales y utilizar su fuerza sobrenatural para hechizos de magia negra.

Así que, si visitas Puebla en México, anda con cuidado de noche, que la Nahuala puede estar buscando el reemplazo de sus almas.

Leyendas de terror El Charro Negro

El Charro Negro

El Charro Negro es un ente paranormal, muchos dicen que es una representación del diablo, que luce como un hombre alto montado en un corcel negro, de aspecto muy elegante portando un impecable traje negro que se compone de una chaqueta corta, camisa con botones de plata y pantalón ajustado, complementado con un sombrero de ala ancha que con una profunda sombra tapa su rostro, dejando entrever un par de ojos color rojo.

Un charro, es un hombre que se dedica a la cría de ganado en México, se dice que este en particular vaga por los caminos montado de su corcel negro, recorriendo los grandes tramos que unen a los poblados, siempre en los caminos más solos y deshabitados. Quienes lo han visto aseguran que se siente una presencia diabólica y maligna.

El Charro Negro se encarga de tentar a los pecadores, a la codicia, si caen en la tentación vagaran penando en su corcel hasta que otra alma supla su lugar.

Si el viajero accede a montarse en el caballo o a recibir una bolsa con monedas de oro, esta será su condena, ya que los infortunados que acepten, no podrán bajarse de la montura y el Charro se llevará a una víctima más sin rumbo conocido.

Para el año de 1896, el señor Abundio Rosas, regresaba después de una jornada laboral a su hogar en el puerto de Veracruz, México.  Por más que apuró el paso, la noche llegó primero. El hombre, se sintió observado, una noche oscura, sin luna, se sentía la presencia de un ser demoniaco que estaba rondándolo.

Sintió al instante un cosquilleo en la parte trasera del cuello, fue como su sexto sentido, que lo advirtió, pues al girar la cabeza observó con horror como una montura negra se acercaba, con un jinete alto y de mirada penetrante como la oscuridad de la noche.

El lento galopar del caballo, hizo más misterioso el momento, lentamente se acercaba y el horror incrementaba, el Charro Negro miró al petrificado Abundio y le extendió su delgada y esquelética mano, portando una bolsa llena de monedas de oro.

El temeroso Abundio, habiendo escuchado ya la leyenda, rechazó la oferta, y vio como el Charro Negro partía lejos de su camino, sin decir una palabra, se esfumo en el horizonte.

Las deudas comenzaron a crecer en la familia Rosas, Don Abundio quería lo mejor para sus hijas entonces busco la manera de encontrase con El Charro Negro de nuevo, sabía que, si volvía a verlo, aceptaría sin duda, él pensaba que valía la pena pagar lo que fuera por verlas felices.

Tristemente, El Charro Negro no perdió su tiempo en cobrar la deuda y se llevó a la hija de Don Abundio al poco tiempo, así perdió aquello por lo que tanto había luchado.

La leyenda de las Momias de Guanajuato

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Una de las teorías principales respecto a la momificación se debe, sin ser ésta una opinión científica: a la altitud, a la humedad y al terreno, pues ocurrió con los cadáveres de gavetas y con los que se encontraban bajo tierra, un fenómeno muy peculiar de momificación ya que todos los casos ocurrieron sin un proceso de embalsamamiento como lo hacían en el antiguo Egipto, les quitaban los órganos y los cubrían de sustancias y vendajes que mantenían el cuerpo en un estado de momificación etéreo.

El fenómeno tiene lugar, desde que fueron exhumados los cadáveres que habitaban el antiguo Panteón Municipal de Guanajuato, sería ahí donde descubrirían las momias actuales, al término del tiempo reglamentario que cumplieron en este, fueron extraídos sorprendiendo a todos los presentes.

La causa principal de sus muertes, fue que la población se encontraba en condiciones pésimas de mortandad, decenas de cuerpos se apilaban en ocasiones y por temor a que se propagara la peste aún más, estos eran inhumados casi de inmediato al tiempo que se declaraban muertos.

Se daba el caso que estos eran sepultados cuando en realidad todavía no habían muerto completamente, de modo que, al volver de aquel estado cataléptico, dentro de la tumba y bajo tierra, morían finalmente por asfixia, desesperación y angustia era lo único que pudieron haber vivido esos seres. De ahí el origen del rostro de dolor que exhiben algunas momias.

Estos acontecimientos tienen fecha, cuando la peste del cólera morbus se registró en México allá por 1833. Aún no existía el panteón actual que se fundó en 1861, lugar donde fueron verificadas las primeras momificaciones.

La cantidad de muertos era tan alta que fue necesario abrir otros panteones complementarios en el cerro de San Cayetano y en la Cañada de Marfil.

A partir de 1861, datan las primeras momificaciones, pero no se realizaron extracciones hasta el año 1965, con el cadáver del doctor francés: Remigio Leroy, que aún puede visitarse en el museo de las momias.

Cada una de estas tiene su historia detrás, algunas fueron madres, cuyos hijos les fueron arrebatados y ahora rondan penando para encontrarlos, otras momias son hombres que sufrieron la crisis y la desesperación de morir bajo tierra y vagan tratando de encontrar a los culpables, algunos dicen que también hay niños pequeños que no fueron bautizados y jamás ascendieron al cielo, por lo que se dice que estos espíritus deambulan por las estrechas calles de Guanajuato, tratando de encontrar la luz que les fue arrebatada.

Algunos mencionan que en la plaza principal el día de muertos, el 2 de noviembre, los espíritus de las momias vuelven nuevamente y se apoderan de sus cuerpos momificados para obtener venganza por sus trágicas y crueles muertes.

Desde hace muchos años todas las momias son exhibidas en una cripta que se encuentra justo por encima del panteón donde fueron encontrados todos estos cadáveres, haciéndolo un lugar muy peculiar para visitar, un imperdible de México, las momias de Guanajuato y sus misteriosas apariciones.

 

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