Cómo puedes hacer un pacto con el diablo oral y/o escrito

Cómo hacer un pacto con el diablo

Cómo hacer un pacto con el diablo
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A lo largo de la historia en la mayoría de las religiones se ha pensado que existe un opositor sobrenatural a la voluntad de Dios, cuyo objetivo es llenar de mala voluntad, venganza y envidias a la raza humana, este opositor se ha denominado de muchas maneras dependiendo de la religión de la cual se hable pero es mejor conocido como el diablo o Satanás, esta entidad maléfica ha llegado a contaminar a la raza humana a tal punto en el que ha llegado a existir la brujería y magia negra hasta nuestros días debido a ello.

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Las personas cegadas por la ambición, avaricia y la venganza han llegado a recurrir en un contrato que se le denomina el pacto con el diablo en el cual se ofrece el alma propia y el sacrificio de una a cambio de cualquier petición o poder que se quiera obtener.

Estos pactos son peligrosos no solo para la persona quien los celebra sino también para sus familiares porque a pesar de los que se celebre en el pacto no hay que olvidar que con quien se lleva a cabo es el mismo demonio y se le ha llegado a dominar así no necesariamente por ser muy honesto en lo que ha prometido, por ello mismo a continuación te mencionaremos un poco más a detalle lo que es un pacto con el diablo.

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El pacto con el diablo

El pacto con el diablo

Es un trato con el demonio en el cual la persona que hace el trato ofrece su alma a cambio de favores muy poderosos y poco honestos, por lo regular estos favores llegan a tratarse de riquezas, de amarrar por siempre al ser amado para que no se vaya del lado de la persona, de conseguir poder, habilidades sobrenaturales, venganza, eterna juventud y gran conocimiento, sin embargo se ha llegado a creer que muchas personas celebran el pacto sin ningún tipo de favor a cambio y lo hacen con la única finalidad de demostrar su devoción al diablo.

Este trato se celebra entre la persona que está dispuesta a dar su alma y entre algún tipo de demonio poderoso, popularmente se trata del diablo, conocido en diversas culturas como Satanás, Mefistófeles y Mandingau, aunque este pacto se puede celebrar con cualquier otro demonio que tenga poder. Este pacto es un referente cultural con mucha extensión mundial que proviene de las civilizaciones occidentales y que ha llegado a alcanzar gran conocimiento sobre todo el mundo.

El pacto con el diablo según las civilizaciones occidentales llega a ser muy peligroso, ya que el único precio que se paga es la condenación del alma eternamente, popularmente este tipo de pactos han sido llevados a cuentos donde la moraleja que sobre pasa a la realidad manifiesta que el condenado es el que siempre terminara perdiendo a pesar de todo el poder, riqueza u amor que se le llegue a brindar poderosamente y esto se debe a que el llevar a cabo un pacto con una entidad de tal magnitud trae consecuencias terribles ya que una entidad demoniaca con la que se llegue a celebrar el pacto siempre vera la forma de perjudicar a la persona incluso aunque no sea necesario.

Origen del pacto

El pacto con el diablo

En la demología cristiana se creía que la persona que había llegado a celebrar un pacto con el diablo lo hacía mediante la promesa del sacrificio de infantes recién nacidos o al menos consagrarlos al diablo al nacer y esto era una práctica popular durante los comienzos de la edad media y el renacimiento, donde en aquellas épocas era muy popular la brujería y se creía que cualquiera que se llegara a descubrir practicando estos atroces actos era una bruja, por ello durante estas épocas hubo grandes acusaciones contra las matronas de llevar esto acabo debido a la tasa de mortalidad de infantes de aquella época, sin mencionar las desapariciones y robos de infantes que existían.

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También había creencias que apuntaban a que durante los aquelarres se llevaba a cabo por parte de las mujeres la consumación de relaciones sexuales con el diablo y de esto se concebirían a los súcubos (demonio que toma forma de una mujer atractiva para seducir a hombres), o íncubos (demonios en forma de hombres), todo esto se hacía con la finalidad de demostrar su amor hacia el diablo.

Lo anterior mencionado llego a ocurrir en diversos grupos culturales, a los cristianos durante el siglo II en Roma, se les llego a acusar de lo mismo que se ha mencionado anteriormente, solo que esta vez se mencionaron la adoración a los animales y la práctica de rituales demoniacos con métodos específicos de sacarificación como la degollación, posteriormente se llegó a acusar a los judíos de practicar este tipo de aquelarres, por lo regular en épocas anteriores y antiguas se acusaban a los grupos minotauros que eran vistos de manera negativa por parte de los gobernantes o de la población en general, y los acusados de practicar estos aquelarres fueron castigados en su momento con el régimen del país a donde pertenecían y la época, mediante un juicio, donde la mayoría de veces siempre se encontraba culpable a quien se le acusaba de practicar brujería, por ejemplo, a las brujas y brujos de la edad media y el renacimiento se les castigaba ahorcándolos o quemándolos vivos, sin embargo en ocasiones llego a existir la injusticia del castigo a los habitantes correspondientes ya que se les acusaba injustamente, en ocasiones por la presión que el pueblo demandaba sobre las autoridades para que se acabara la magia negra y con la desaparición de niños, a pesar de que existía un juicio de por medio.

Estructura del pacto

El pacto con el diablo

La celebración del pacto con el diablo se puede llevar a cabo de dos maneras; oral o escrito.

  • El pacto oral se celebraba mediante la invocación de rituales o conjuros, en algunos casos estos llegaban a contar con el ofrecimiento del sacrificio de un infante, una vez que el invocador había llevado a cabo lo anterior mencionado y sentía la presencia del demonio frente a él, le pedía de favor que tomara su alma como ofrenda de su lealtad a cambio de lo que se le pidiera como trueque al demonio, de esta manera no quedaban dudas del pacto que se acaba de celebrar.

Durante los juicios que se le hicieron a diversos brujos y brujas, se les reconocía evidencia del pacto con el diablo debido a que se les identificaba la marca diabólica, la cual era una especia de cicatriz o marca que el diablo generaba en los nigromantes, ya que al momento de cerrar el pacto, el diablo los tocaba como forma de aceptación del pacto y esto llegaba a ser una prueba irrefutable de brujería y por ende de condena.

  • El pacto escrito tenia de por medio un contrato detallado en el cual se ofrecía el alma de la persona a cambio de cierto poder, en el cual al momento de celebrarlo se le llamaba al diablo y el contrato se firmaba con la sangre de la persona que iba a intercambiar su alma al diablo. El contrato se llegó a firmar con sangre animal e incluso con la sangre de una víctima a sacrificar al diablo. Durante la época de la inquisición, los inquisidores llegaron a diseñar contratos detallados y específicos, con los cuales atrapaban a las personas que practicaban la brujería.
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